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  • ginavela

A CARGO DE TU PROPIA SANACIÓN: Reconecta con tu niña interior con hipnosis

Actualizado: sep 23



Mi historia personal

Me recuerdo pequeña subiéndome a un banquito, intentando coger los libros de la biblioteca de mi padre. Siempre husmeando entre sus ejemplares de derecho, y siempre con suerte, encontraba algo que saciaba mis ansias y mi necesidad de saber más sobre el ser humano.

Tuve la suerte que mi padre, un lector empedernido, tenía libros de todo tipo y es así como a los 12 años ya estaba leyendo desde algo tan complejo como la reencarnación hasta algo tan clásico como el vendedor más grande del mundo… y me imagino que aquí inicié mi gran búsqueda interior.


Y aunque siempre fui una apasionada de encontrar formas de alentar mi desarrollo y crecimiento personal, siempre también estuve constantemente, con una serie de cuestionamientos existenciales sobre mi vida que me mantenían en un bucle sin salida.

Y muy probablemente, esta búsqueda de sentido, me llevó finalmente a formarme como coach para apoyar a otras mujeres en sus procesos de transformación, luego de haber atravesado el propio. De hecho, lo que me hizo dar este salto, determinante, fue haber atravesado por una buena e importante crisis de pareja, de esas que no te esperas, que no ves en kilómetros, hasta que está en frente tuyo avasallándote y de pronto pasa, y pasa por haber estado “tan ciega” por varios años, aún con toda esa “mucha información” que podía recolectar en mi “gran búsqueda”, sin embargo, con muchos datos en un limbo a la deriva, sin lograr afirmar pasos en el aprendizaje real del día a día.


¿Cuánto tiempo te puedes estancar en este estado, de aprendizaje sin ponerlo en práctica? Y es aquí donde está el “gran click”.


Salí de mi limbo, un buen día y busqué ayuda. Tuve la suerte de encontrar a un doctor tradicional especializado en coaching biológico, quién me hizo aterrizar todo ese aprendizaje que llevaba desde años coleccionando. Y este fue el primer paso que me hizo empezar mi viaje real de autosanación.


Lo que tuve claro desde el inicio, es que fue de vital importancia: el apoyo de este maestro que me hizo abrir los ojos hacia la luz, pero además de la mano, fue de “mágico click” el ser consciente que tenía que asumir todas esas estructuras antiguas obsoletas que llevaba coleccionando durante mi crecimiento, todo lo que intervino y que me llevó a ser como era hasta ese presente: mis sombras y además también todas mis capacidades y todo el poder para tomar el control de mi vida. Sin ambos presentes me era imposible avanzar.


En esta etapa transcendental de mi autosanación intervino la meditación y autohipnosis, como técnicas básicas para mi evolución. No tengo palabras que logren definir lo agradecida que puedo estar ante estas herramientas que hicieron notar un antes y un después en mi vida y en mi crecimiento personal.


La mente hace lo que “cree” que tú quieres que haga. A tu mente no le importa si lo que le dices es correcto o insano, bueno o malsano, tu mente básica acepta lo que dices y no lo discutirá. Hecho súper importante para entender que mientras tu alimentes a tu mente con pensamientos de temor o de incapacidad frente a cualquier situación, en ese mismo estado te mantendrás.

El entender de entrada que era estrictamente necesario que admita, abrace y comprenda que tenía que realizar cambios radicales de actitud frente a mi relación, y de la mano accionar frente a mi punto de partida. Obviamente no hablo de cambios que logré hacer de la noche a la mañana, pero sí la acción y el hecho de poner todo el foco de mi atención en qué actitudes apoyaban el flujo de una buena relación y cuáles no, para intentar tomar las mejores decisiones.


Además, necesitaba encontrar el punto de partida de esa inseguridad constante que se acrecentaba con el tiempo en mis relaciones amorosas. Y junto a mi maestro, pude entender, que requería hacer un viaje interior directo a mi pequeña niña.




Durante nuestro crecimiento estamos expuestos a diversas situaciones en las que vivimos rechazo, de hecho, desde la antigüedad se formaban tribus que se agrupaban por diferentes características y rechazaban a otros seres por diversas razones, estas emociones se han quedado en el banco de la memoria por generaciones, entonces: ¿cómo no tener esas emociones de inseguridad? Además a esto se suma la realidad del aprendizaje en nuestra sociedad, un mundo de competencia y comparación constante con el otro, donde recibimos frases diarias que desgastan tu autoconfianza y seguridad.

SANANDO A MI PEQUEÑA DENTRO

De los 0-6 años es el periodo más importante para nuestra psique y nuestra mente, cualquier cosa que ocurra en ese periodo de tiempo va a condicionar a nuestra niña grande arriba del 90%. Esto quiere decir, que todas las primeras experiencias, juegan un papel determinante en el desarrollo físico y emocional para nuestro futuro.

En esta edad nos abrimos a la vida, siendo muy vulnerables, y absorbemos como una esponja todo lo que está en nuestro alrededor, vivimos experiencias bellas, y también situaciones dolorosas que nos pueden bloquear. Aunque nuestros padres nos amen infinito, en sus ganas de hacer lo mejor que ellos pueden, se equivocan y cometen errores, porque todos somos humanos, al igual que otros seres humanos con los que convivimos, y esto puede causar una herida.


Esas heridas que fueron abiertas en la infancia, no se sanan con el tiempo sin trabajar en ello, mucho menos se sanan, si es que no las quieres ver, la herida está allí justamente para recordarte lo que tienes que sanar, ese es el motivo de su existencia, sanarla y trascender, atravesar ese momento difícil y ascender.

No tienes que aguantarte ese dolor que causa una herida abierta por tantos años, no tienes que callar lo que sientes, tienes que mirarla de frente, aunque no te guste, y tienes que cuidar de ella.



Cada día vamos llevando una mochila, que se va cargando con diversas situaciones que nos han causado dolor, insatisfacción, y vamos creciendo así. Es muy probable, que si no has sanado o descargado ese dolor, puede que repitas este tipo de situaciones con otros vínculos y justamente el universo nos atrae a las personas y a las situaciones perfectas para que podamos evolucionar.

Tu niña interior tiene que ser escuchada, no la debes silenciar, no le puedes poner un tapón y ahogarla, tienes que mirarla a los ojos y escuchar lo que te tiene que decir, y así la puedes integrar y curar pero primero tienes que estar consciente de esto.


¿Qué pasa si no lo sanas? entras en un bucle que no acaba nunca, y repites, y repites lo mismo, con diversas situaciones o vínculos, y creo ya tenemos suficiente de actuar pensando que la culpa de todo lo tiene el exterior, o tus relaciones cercanas, de lo que se trata es de reconocerlo, comprenderlo, perdonar, honrar y liberarlo y cuando lo hagas, tu vida cambia. Y mientras que no estés dispuesto a hacerlo para ti, nadie lo hará por ti.


Ámate por encima de todo, con todo lo bueno y lo malo que pasaste, con la luz y la sombra, porque todos tenemos un poco de todo, obtén tus máximas lecciones para tu crecimiento, de tus historias de vida. Ámate, y rompe con tus limitaciones.

Te propongo esta autohipnosis que te dejo aquí, para ir directo a la raíz, puede ser un punto de partida, liberador. Pruébalo.




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