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  • ginavela

DALE PODER AL EFECTO GRATITUD ¡Quédate con lo bueno!

Actualizado: ene 25



Hace un tiempo, mirando fotos del pasado, noté que alguna de ellas me traía sentimientos encontrados, es decir a parte de recordar algo divertido, un lugar especial o un día bello, también venía a mi memoria, y con fuerza, algo que me hacía tener una emoción contrapuesta. Recordaba más algún acontecimiento negativo, una discusión densa y elíptica, un enfado largo y sobre-exaltado, una sensación de ausencia y temor, o unas simples ganas de tener la razón frente a algo, sin que te lleven la contraria. ¿Te resuena?


¿Por qué muchas veces en vez de recordar las cosas buenas, recordamos más lo negativo, triste, denso de la situación? ¿Cómo observamos eso que nos pasa?


¿Dónde está puesto nuestro foco?


Todo esto me lleva a ahondar en respuestas:

¿Por qué esos recuerdos del pasado vienen con emociones contrapuestas?

¿Qué es lo que realmente tengo que observar al caer en la cuenta de esto?

Está claro que la vida nos llena de momentos diferentes, algunos bellos, mágicos, y otros menos bellos. ¿Con qué sentimiento quiero quedarme en esos momentos claves de mi vida aunque puedan ser acontecimientos difíciles? ¿Qué puedo hacer para que ese momento “complicado” suceda efectivamente para algo que me haga crecer?


Desde hace un tiempo “intento” (palabra y ejercicio que amo) mirar la vida con el ojo observador y reflexiono sobre qué era lo que pasaba en mí en ese entonces que no me permitía saborear completamente el disfrute que el universo me entregaba, aún con retos nuevos y situaciones complejas, estaba hallando siempre ese lado de insatisfacción a las cosas y a ciertos sucesos.

¿Y por queee? si la vida siempre ha sido sólo bondadosa conmigo. SIEMPRE, cada segundo.

Y estoy segura que también es bondadosa contigo.


Algo importante me estaba perdiendo al estar de ese lado de la perspectiva, era como vivir mi propia película, siendo el personaje antagónico.

Muchas veces me he visto en situaciones en las que me he pillado lejana y muy lejana a la “acción de agradecer”, y en esta lejanía me he observado que tenía mil millones de historias alrededor mío por la cuales decirle al universo o decirme a mí misma ¡GRACIAS! y NO era consciente de esto.

Otro tanto, he notado que siempre podría ser aún más agradecida frente a la vida, a situaciones divergentes o a situaciones positivas, a personas importantes y a personas pasajeras… o también incluso a esos seres más intensos que requieren más energía de uno. Encontré momentos en los cuales me daba cuenta, que no agradecía lo suficiente… no solo con la palabra sino desde la acción.


A menudo no reparamos en todo lo que ya tenemos y estamos definiendo nuestro estado de “insatisfacción constante” sin advertir cuan ricos ya somos en realidad. Esto empieza por un simple reconocimiento de lo ricos que ya somos en amor, en salud, en amistad, en pasión, en naturaleza, en belleza, en tiempo… o en lo más simple, en esa camita que te aguarda cada noche, en el agua que sale por tu tubería, en el cariño de tu mascota, en ese colibrí que vuela tus flores…



La realidad es que rara vez apreciamos lo que tenemos hasta que nos vemos privados de ello.

Practicar la gratitud reconoce todo lo que tenemos y apreciamos en la vida y de esta forma nos abrimos a ese campo infinito de posibilidades. La frecuencia de nuestra vibración atrae más de lo mismo, si vibras agradecimiento, todo lo que te venga, vendrá en esa misma vibración.


Mis hijas, en su crecimiento, suelen “quejarse” por diversas situaciones que aparecen en nuestras vidas, y esto me ayuda a recordarnos en familia, que lo más fácil es estar apáticos frente a lo grandioso que ya tenemos porque estamos en general enfocados en aquello que carecemos, sin darle importancia a tanta abundancia que ya gozamos cada día. Y cuando la realidad no satisface nuestra expectativa, nos enojamos y nuestro corazón se cierra, de esta forma nos volvemos incapaces de disfrutar de los regalos de cada día. Sin tomar en cuenta, que muchas veces detrás de situaciones incómodas o difíciles llegan bendiciones, si es que estas abierto a sentirlas…

Cuando no estamos agradecidos, nos encerramos en nosotros mismos debido al miedo y al sentido de la culpa, pero cuando estamos llenos de gratitud, suceden cosas que llamamos milagros.

Una actitud extrema pero muy común es lo bueno que somos para quejarnos y buscar culpables, para hacer hincapié en lo que no funciona bien, lo cual lleva detrás estancamiento y frustración.

Contamos detenidamente nuestras “desgracias” y aceptamos nuestras bendiciones sin reparar en ellas…

Imponemos nuestro punto de vista a otros, y queremos que las personas sean como a nosotros nos parece, en ese momento dejamos de ser agradecidos frente a la vida por esas personas, cada vez que menospreciamos a los demás, introducimos ingratitud a nuestro camino y sabes cuántas personas quieren ser amadas y apreciadas por lo que son… seguro que tú y yo las primeras.


Si nos rendimos al potencial infinito del amor que está dentro nuestro, nos damos cuenta que no nos falta nada.

Si te falta algo en la vida, agradece, el agradecimiento depende mucho más de esta simple actitud que de las circunstancias, cuando sientes la falta de lo que no tienes, da gracias por lo que si tienes.

Recuerda que los momentos de desequilibrio y limitación son transitorios, pero el amor es eterno y está cargado de fuerza. El amor y la gratitud van de la mano y satisface nuestra alma.


Puedes ver lo sagrado en las cosas más simples, si te concentras en hallar lo bueno en cada situación descubrirás que tu vida se llena de gratitud, un sentimiento que nutre tu alma.



Practicar la gratitud no lleva mucho tiempo.

  • Empieza el día con gratitud al despertar del mundo de los sueños e inicies con la aventura de soñar despierto.

  • Dedica un momento también antes de entrar en el mundo de los sueños a agradecer por lo experimentado a lo largo del día. Haz una lista de las cosas que puedas estar agradecido durante este día.

  • Haz una lista de todas las cosas que te han sucedido en este último año. Puedes sentir gratitud por situaciones bellas, pero también puedes sentir gratitud por situaciones complejas, porque nunca sabes a dónde te lleva ese momento más difícil, es muy frecuente que muchas bendiciones lleguen a través de situaciones o experiencias densas. Observa regalos que hayan llegado a tu vida independientemente de donde procedan, algo doloroso o feliz.

  • Cuando estés bloqueado o enfadado, recuerda que detrás de esto puede estar una bendición y da gracias.

  • Estamos inmersos es un mundo de sueños y la gratitud es la esencia.

La gratitud tiene un efecto de onda expansiva en todas las áreas de nuestra existencia, nuestro verdadero poder se despierta a través de la gratitud y su efecto se llama amor.

Todo desafío te permite tomar conciencia de algo, si agradeces tu vibra se mantiene alta y todo lo que te viene es atraído en esa vibración.


DALE PODER AL EFECTO GRATITUD EN TU VIDA. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

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